miércoles, 25 de mayo de 2016

El trágico


Lanzame algo desde tu desorbitada mirada,

y yo lloraré miedos en el ardor de mis pestañas.



Soy el “repugne” de toda época.

Estoy complacido de conocerte.

Sé que algún día me seguirás,

y que juntos esnifaremos

canciones de tristeza.



Vaciame mis adentros; te quiero conocer.

Deseo tomarte del pecho y llevarte a flotar, 

sobre la esponjosa bravuconería del mar…; 

allá, allá, 

donde los ojos no ven más.



Imprecame tus caricias, que me degollen la insidia.

Soy como una constelación que se va derrumbando, 

como una lejanía sosegada,

que según se acerca así se intranquiliza.


  
Lanzame un disparo;

disparame un latido, un odio.

No importa que tan grande, 

pero que sea único.

No importa si ha costado,

pero que sí, te haya nacido.



Ya que yo, no suelo nacer muchas veces, 

y cuando estoy atormentado

me equivoco de riel, y si de repente

no hago eso… ya no sé 

qué más hacer.



© 

No hay comentarios:

Publicar un comentario